sábado, 10 de octubre de 2015

TESTIMONIO

Encontraron muerto al linyera.
El ropaje helado de la madrugada
congeló  sus penurias /
sus abismos /
la mirada que tantas veces
atravesó
el corazón de los piadosos.
Pegada a su cuerpo, estaba gran parte
de la mugre del planeta.
Se habían incrustado todas sus desgracias.
Sus desidias.
Sus esperanzas muertas.
Con ellas, la lacra de la especie: el ego sum,
la indiferencia.
Los siete pecados capitales
y los otros
                  culposos…
Después, cuando tajaron sus recuerdos
                                                en pedazos
buscando sus vísceras, hallaron restos
de mi piedad…
                  como lonjas deshilachadas /
exánimes /
 insuficientes para su insondable ostracismo.
Ahí estaban también mis pecados capitales.
Y los otros…
                      culposos, junto a los suyos.

Es claro. Él no será el último.
El último
se estará llevando
la conciencia “dolosa”
                 de la humanidad.

                                                del libro "Elige los Azahares"


1 comentario:

  1. He tenido la satisfacción de que alguien recomendó este poema, TESTIMONIO, en Google, pero sin identificarse. A quien sea, le estoy muy agradecida. Raquel.

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