domingo, 30 de septiembre de 2018
ENCRIPTADA FLOR
Es necesario encallar
en algún borde
orilla pináculo...?
Esa luz acre que me inquieta...
El porqué, surge de la música
de las esferas?
Revela qué flores
qué filos
qué pócima de la verdad lo exalta
con algo de piedad?
Un cenote, no tan profundo
como el sima...
Sin embargo, puede estar ahí
el sumun de lo fantástico?
La intrepidez de las yuxtaposiciones
-viajeras-
impide posarse
en el mínimo tiempo de un pétalo....
Soy yo, soy yo
que no lo veo.
No lo percibo.
Sólo escucho el tema de esa Fuga de Bach.
Un eco de violoncelo en soledad
aislado del contrapunto.
lunes, 24 de septiembre de 2018
BIENVENIDA PRIMAVERA
BIENVENIDA PRIMAVERA!
La primavera es el momento en
que todos los pétalos y aromas ocultos bajo la tierra, emergen multitudinarios
para ofrecerse al ardiente beso del sol.
Las alas de la vida estallan
en una plétora de rondas que danzan voluptuosas derrochando elixires por
doquier.
La primavera ha regresado como
siempre, para ofrecernos los dulcísimos sorbos de la vida… para extasiarnos con
la fantasía de los silfos y con el canto de los pájaros. El amor bulle en la
savia y en la sangre. No hay medias tintas. Todo es color iridiscente que
embarga los sentidos.
En el mar, en el río; en la montaña , en la campiña y en el bosque
ella nos incita:
“Tomadme amigos míos!
Disfrutad del maná que os obsequio con el ritmo de los astros… Bebed todos los sonidos de la gran lira del universo
y cantad todos los cantos de la vida! Que la música corone vuestra fiesta! Compartid
mi poesía con todos los que te rodean!
Os lo agradecerán aquellos que
tienen los sentidos alertas, el corazón puro y la pasión que desborda entre los
tallos que crecen.”
domingo, 28 de mayo de 2017
EN LAS MAREAS DE LA NOCHE
La noche transita…
en la tierra.
Las
pasiones se desbordan.
Devienen
en incertidumbres.
Vanas.
Las
espinas relucen afiladas. Se clavan
donde
más duele.
También
están las luces… aunque
no son
pocos los casos
en que
el amor las apaga
para
celebrar sus vendimias.
La noche
gira y yo… tranquila en mi cama
quiero
dormir, después del pensamiento que giró
y giró/
perturbador
empapándome
como lluvia!
En mi
cama
mientras
la noche transita, intento no escuchar
el rumor
de las mareas.
Debería
ocurrir una gran implosión
en la
cavidad honda de mi conciencia
para que
yo me sumerja en ellas
tratando
de aliviar sus arremetidas… de menguar
el
sufrimiento de los que se ahogan/
de los
que gritan y lloran sus desconsuelos.
Yo
debería ser capaz de ir a besar el llanto
que se
escurre por la soledad de sus grietas.
Ellos
están en la plenitud de sus espinas.
Les está
vedada la esplendencia del plenilunio/
la
titilante danza de las estrellas/ y qué decir
de los
jardines primaverales
en la
tenue blancura de la atmósfera
Para
ellos… sólo la niebla.
Yo/
estática en mi cama, ansío que lleguen
las
verdaderas luces…
las del alba invisible de los cielos
invisibles/
porque
las del
alba planetaria
no serán
suficientes para todos.
Algunos
seguirán entrampados
en la
ruidosa marea de la noche.
Mientras
tanto yo
me
duermo tranquila, después de balbucear
un
fervoroso ruego/ con los ojos abiertos
hacia el
negro cielo raso,
convertido
en directo túnel
al
cielo…
No soy
capaz de saltar
por
encima de mis subterfugios
y llegar
hasta ellos con algo de mis besos
y algo
de mis panes.
Me
duermo con aquella piedad frustrada
y el
consuelo de la plegaria.
sábado, 13 de mayo de 2017
INTENSÍSIMO
Demasiada exaltación acumulada
en las poquísimas noches de sus días
como para no rodar por impensados exilios…
Un amor así debería disponer
de tantísimos días de a miles
con sus increíbles noches de multiplicados afanes.
Encerrados en algún taj majal del tiempo/
en un jardín
sin más que savia y agua de lluvia,
los amantes sabrían de las rimas necesarias
para libar
sabiamente
del caudal amoroso que exhala el universo…
cada vez que se miran.
viernes, 12 de mayo de 2017
HACIA EL EQUINOCCIO DE LA FLOR
El árbol no lo tenía previsto.
Un desolado aire de otoño
lo sumió de pronto en apocalíptica figura
de ceniza ocre y rebeliones amarillas.
¿Intuyeron los transeúntes lo que vendría después?
¿Era simulación la esplendencia del árbol
antes del inminente despojo?
Las ramas desnudas fueron estocadas
clavándose
en el cénit de la soledad.
La aridez de un cielo oscuro se desplomó sobre todos…
Algo no obstante, de irrenunciable instinto
estaría danzando en un cóctel de premociones…
La sangre de los transeúntes se mezclaría
con el gracejo verde de la savia.
En la fiesta del humus
todos volverían a encontrar sus vestiduras.
¿QUIÉN?
¿Quién puede decir que no lo haré?
¿Quién?
Allá, en las marañas
rojas de la sangre
saldré a beber
la pócima de Eros.
Quién podrá saltar la
cerca
y alcanzarme…
hundir sus garantías
de pasión
en el escueto
pasadizo de la risa
sin enfrentarse a Tánatos
apuñalándome en el
asedio…
Sin resbalar hacia el
estiaje del adiós
y desaparecer
en un raro aire
intangible…
ENTRE EL FUEGO Y EL AGUA, LA FLOR
El agua complace
naturalmente
a mis raíces ígneas.
Ahí está mi origen/
la roca humeante
que destila en su camino
la búsqueda del río.
En las orillas
el árbol lame los recuerdos.
Apresa las visiones
apocalípticas
que fueron arrasadas
hasta llegar a la arena…
Astillas de fuego que se licuaron
en el cauce…
El mismo cauce
profundo/
irreductible, que arrastra los milenios
hacia el mar.
En el centro del trayecto
está ella…
A su radiante gravedad
muchos sucumben.
El humano afán por alcanzar sus galas
es el imán
que nos lleva a desangrarnos
en el punzó
de sus espinas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)