viernes, 20 de noviembre de 2015

VIDA

Dispersión…
                     Amague.
 El goce
 y los quiebres… vida.
Si pudiéramos zafar
no de tus lides / mas sí percibir
la belleza del cincel!
Destornillar espinas / difuminar
la irreverencia del encono…
Guarecerse de los ascos
en el tupido lienzo de lo bello!
La senda estrecha…….abrirla
con lámparas y garfios…
¡a empellones!  alternando
con la mística mirada del Buda.

¡Y llegaste! ¿Eso crees?
Yo creo que siempre estuviste
donde tenías que estar, vida!
No sólo abrevas el molesto cosquilleo /
la incertidumbre vana y persistente…
No.
Luces y sombras diseñan tu danza
de odas milenarias!
No sabemos el porqué de esta ley.
Me regocijo en tu misterio… Vida.

                                                           Inédito

lunes, 16 de noviembre de 2015

REFUTANDO A HAMLET

Increíble esta sensación, teñida
con la sombra de Hamlet.
Honda perplejidad del yo
en la magnitud de lo eterno.
El yo sustancial/
disperso/ atemporal.
Cósmico y aún  “más.”
Impregnado de infinita pequeñez.
Partículas que se acercan/ quietas
en sigilo inconsciente al “religare”.

El yo multitudinario...
que  emigra de la Tierra y regresa/ intermitente...
¡Cuántas estrellas deberán albergar sus noches
hasta el estallido del amanecer?

Hamlet no lo pensó bien.
Es “estar” o “no estar".
“He ahí la cuestión.”
Es el siempre “soy” del “estar” temporal
 en el vuelo inapelable.
El siempre “yo” / en la infinitud
de lo que “Es”.

                            Inédito

martes, 10 de noviembre de 2015

ARQUEOLÓGICO

Diezmadas/
Miríadas de latencias
se hacen túmulos.
                    Invisibles.
El damero sin fin
los arrolla
en el juego ineluctable.
El pasto crece sobre el humus
fogueado
de lo que fue.
Túmulos apilados
hacia el atrás del tiempo. . .
La perspectiva traspasa
el marco del cuadro.
Se pierde en ese allá
ostentosamente  lejano.
Ahora, por encima. . .
el pasto fresco.
Así de simple:
                 como si nada!
Pero esa frescura
trae el alimento que deglute
el universo. Todo.
En las entrañas del tiempo
sólo el “gerundio”
visiblemente efímero
                         transcurre.

                                            Inédito.

EQUIDISTANCIAS

Estoy rotando.
Adherida a la litosfera, siento que roto
dócilmente
            engarzada en elíptico recorrido.
¿Difícil imaginarlo? A veces sí
                                   otras no…
Sé que navego
sobre una esfera que indaga. Impregnándose
de azul.
Minúscula presencia la de la Tierra, camuflada
 en la multitud galáctica.
Insondable ciclo de infinitudes!
Inútil el porqué…

Voy
rotando sobre mi eje.
Es el ego…
¡Somos multitudes! vástagos
del ego portentoso de la Tierra!
¡Descomunal desafío!

Y ahí vamos… hacia inédito destino. Atrapados
en la rutina planetaria.
Viaje cerrado.
                       Inmemorial.
No hay peligro de dispersión en el espacio.
Los muros de la gravedad
nos contienen.
Sólo el yo, laberíntico
se nos escapa…
                        recóndito.

Y giramos…
Equidistantes del espacio inconmensurable
y  del enigma
Inapelable
del sentido de la vida.

Del “último porqué”.

                                     del libro Elige los Azahares