lunes, 16 de noviembre de 2015

REFUTANDO A HAMLET

Increíble esta sensación, teñida
con la sombra de Hamlet.
Honda perplejidad del yo
en la magnitud de lo eterno.
El yo sustancial/
disperso/ atemporal.
Cósmico y aún  “más.”
Impregnado de infinita pequeñez.
Partículas que se acercan/ quietas
en sigilo inconsciente al “religare”.

El yo multitudinario...
que  emigra de la Tierra y regresa/ intermitente...
¡Cuántas estrellas deberán albergar sus noches
hasta el estallido del amanecer?

Hamlet no lo pensó bien.
Es “estar” o “no estar".
“He ahí la cuestión.”
Es el siempre “soy” del “estar” temporal
 en el vuelo inapelable.
El siempre “yo” / en la infinitud
de lo que “Es”.

                            Inédito

2 comentarios:

  1. Querida Raquel, gracias por acercarme tu poesía. Siempre profunda y medulosa tu inspiración. Me gustó mucho Melómana, porque me acerca a otro de mis amores, el piano. No sé si decir la música y el piano después. Te felicito de corazón !!

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  2. Querida Reyna, no te agradecí inmediatamente tu cálido comentario porque no me encontraba en Córdoba.Me emocionaron mucho tus palabras.
    Mil gracias!

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